martes, agosto 09, 2005

Todos somos Fernando Alonso



Sigue matándose la gente en la carretera… y va a seguir. La campaña sobre exceso de velocidad no va a resolver gran cosa. Que los prudentes se vuelvan más prudentes todavía… y que creen más atascos en donde menos te lo esperes.

Y es que el problema no es la velocidad. Son las imprudencias. El tío que porque lleva lo que piensa es un fórmula 1, te quiere adelantar por la derecha, lo que te obliga a disminuir la distancia de seguridad que ibas manteniendo y cortarle el paso. O el que se te pega porque lleva un GTI (¿de donde habrán sacado esas siglas que obnubilan?) y te echa las largas cuando tienes otro delante a cincuenta metros. Yo suelo encender entonces las luces, con lo que se asusta y frena. Descubierto el engaño, lo intenta por la derecha, para encontrarse de repente a otro que no lo había visto y que se incorpora a la carretera. En la cuesta arriba, el GTI se vuelve prudente y se mueve a la derecha, para indicarte que no quiere correr más. Luego ataca de nuevo cuesta abajo, con más furor. Se te pega otra vez.

¿Cuándo van a perseguir esas cosas?

El que quiere correr, sigue haciéndolo. Lo he visto estos días. Y el que iba a 100 en una autovía, ahora va a 80. Y adelanta a esa misma velocidad a otro que va a 75. Eso no quita puntos del nuevo carné.

Vine de Murcia a Granada. A 120. No había almorzado para que no me entrara sueño. Pero me entró y mucho. Las distracciones por baja velocidad en autopistas semivacías, como la carretera que menciono (eran las tres de la tarde) están siendo un grave problema en Estados Unidos. Cuando entré en la autovía de Granada a Málaga, el tráfico se hizo intensísimo y muy lento, por lo que tomé una alternativa de la que me alegré un montón.

Tiré por Moraleda de Zafayona. Hacía tiempo que no pasaba por allí. El firme está muy bien, no había absolutamente nadie, el paisaje es precioso y la carretera, muy divertida. Por lo menos para mí, que me gustan las curvas. De todo tipo. Se me quitó el sueño.

Santa Cruz del Comercio, Alhama de Granada, Ventas de Zafarraya y, finalmente, la preciosa carretera de bajada a la axarquía. Eché en falta unos miradores para tomar fotos. Intenté parar varias veces pero era peligroso. Pude hacer una.

Habría que promocionar esa carretera como alternativa para la otra. Con balcones para apreciar la belleza de nuestra tierra, con el mar al fondo. Sería un gran atractivo turístico.

Y hablando de promocionar, he descubierto un paisano que se llama Alberto, que no sé quien es, y que escribe en un blog. Pienso que es de por aquí porque su login es “axarquia”.

El enlace es

http://www.lacoctelera.com/axarquia